LA PROSTITUCIÓN COLECTIVA. (Violenta y tierna)
Basado en artículo de CLAUDIO NARANJO.
Lao Tse, dice que cuando se perdió la armonía original, aparecieron ,las Leyes, como un parche para obligar a la gente a portarse bien.
Los primeros hombres sedentarios tuvieron que abandonar el jardín del Edén, ya que éste debido ,al deshielo de los glaciales, secó el Sahara y otras partes del mundo que constituían un vergel donde se habian asentado los primeros pueblos agrícolas.
Nosotros somos los descendientes, de esos nómadas expulsados del paraíso, continua, Lao Tse.
Aparecen los tiempos matriarcales, donde nacieron el Arte, la religión, y muchas cosas positivas.
Los nómadas expulsados del paraíso, para sobrevivir se convirtieron en pueblos guerreros, conquistadores y saqueadores de aldeas pacíficas.
La violencia como medio de superviviencia es una ideología propia de la sociedad patriarcal.
Segun varios investigadores, la guerra se inventó junto con el patriarcado y la civilización. Desde entonces, existe la tendencia a pensar que los bárbaros son los otros, como por ejemplo, el indio americano, buena parte de la cultura indígena eran originariamente amorosas y estaban en armonía con la Naturaleza, hasta que llegaron los europeos.
En esa situación de nuestro pasado, existe un paralelismo inquietante con la actualidad: el cambio clímatico.La explotación de la Naturaleza es un hecho insostenible. Nos hicimos bárbaros, por tener una mentalidad de bote salvavidas: sálvese quien pueda.
Nuestra manera de comportarnos es el resultado de una situación de emergencia por sobrevivir, que segun todos los indicios parece estar regresando.
En esas condiciones,la gente se permite cualquier chanchullo, como pasar por encima de otros con tal de obtener beneficios: EL DINERO ES LO UNICO QUE IMPORTA.
El Dr. Naranjo, relata que hace 40 años estuvo con los indios colombianos, observándolos y determino que Rousseau, tenía mucha razón al hablar de la nobleza del salvaje. Viajaba en una canoa y el dueño quiso comprarle a un Indio, una cerdita, ¿Cuánto quiere por la cerdita? decía una y otra vez. El indio monosilábico, se decidió a responderle: "No te la quiero vender". El indio miraba con cariño a su animal, no lo había criado para venderlo, no se le podía corromper con un poco de dinero, como pasa tan a menudo entre nosotros.
Un niño de 10 años, en las selvas amazónicas, ya es capaz de salir a cazar con una cerbatana , en grupo y junto a los adultos. Sus `presas no le pertenecen: contribuye con ellas, al sustento de la comunidad. ¡ Cuanto se aprende de la vida teniendo la posibilidad de ayudar". Pero, estamos en un mundo de trabajo alienado, basado en unas relaciones laborales profundamente injustas.El Trabajo por dinero no puede ser trabajo por la humanidad.
Hay gente que termina cinicamente embarcando su vida en el camino único del dinero y el éxito y en pro de tales objetivos se prostituye cada vez más. De allí ,el título del presente escrito: "prostitución colectiva".
Estamos tan inmersos en ella que necesitamos encontrar la manera de despertar colectivamente de esa perversión por la que aceptamos que el dinero y el éxito se hayan convertido en los valores imperantes.
El deterioro moral que esto supone no se puede medir; se destruye culturas muy ricas para trasnformarlas en mercado. Existe un despotismo de mercado, en el que el déspota es el dinero mismo. Hemos proyectado el despotismo en el dinero por un acto mágico de creer que en el dinero,está el mayor valor del mundo.
Hemos puesto un falo de oro, ya no un becerro--en un trono al que adorar, en un gesto, masculino y patriarcal; el oro manda. Y sobre el oro los que verdaderamente dominan el mundo de hoy son los Accionistas.
Por último, de nuestra evolución individual, dependerá hoy más que nunca, nuestra evolución colectiva. De lo pequeño dependerá que el cataclismo climático, que nos estan anunciando continuamente ,los científicos, haga más o menos viable nuestra superviviencia, pero sobre todo nuestra conversión en esa especie amorosa y consciente que se aleje del balbarismo, que heredamos de nuestros directos antepasados.
La verdadera y gran transformación del mundo empieza, pues aplicándose la máxima del oráculo de Apolo: "Conócete a ti mismo".